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¿Te ha sucedido que cuando sientes mayor deseo para un encuentro sexual con tu pareja él no está dispuesto? Seguramente las fricciones y el distanciamiento se harán presentes y, por lo mismo, los encuentros serán cada vez más esporádicos.
Aunque a veces se da por sentado que así es, la satisfacción sexual no depende de la frecuencia con la que se tienen relaciones sexuales. Se pueden tener todos los días y sentirse frustrada, sin una verdadera conexión o vivirlas hasta como parte de una rutina; o se pueden tener con menos frecuencia pero con mayor intensidad. El punto no está en si son más o si son menos, sino en que los encuentros sean de calidad y precedidos por el deseo. ¿Cuántas veces accedemos por complacer a nuestra pareja aunque realmente no tengamos ganas? Lo hacemos para demostrarle que la queremos, por evitar un conflicto o por miedo a que busque otras alternativas. Ciertamente, algunos de estos encuentros que inicialmente fueron indeseados terminan siendo placenteros, pero en otras ocasiones generan conflictos que a veces no entendemos bien por qué surgieron.
Algunas personas tienen deseos sexuales más frecuentes y otras menos, y no es que unas tengan una sexualidad más sana que otras. Son simplemente parte de esas diferencias que tenemos y que cuando ambos están en la misma frecuencia no suelen causar conflictos. Pero el problema está cuando en una pareja coinciden ambos extremos; cuando uno es mucho más demandante que el otro. El deseoso se siente frustrado y rechazado mientras que el menos necesitado se siente acosado. Y total que ninguno de los dos queda contento y, lejos de eso, la situación los lleva a que su deseo disminuya cada vez más y las fricciones, los rencores y el distanciamiento vayan en aumento. Ninguno de los dos realmente lo disfruta por la falta de disposición mutua y, por lo mismo, los encuentros son cada vez más esporádicos. Pero ¿cómo provocar el deseo cuando no se tiene?
¿Qué hacer en un caso así? No se trata de que uno de los dos se acople por completo al ritmo del otro y que el de menor apetito sexual se fuerce e intente disfrutarlo. La idea más bien sería tratar de encontrar algo adecuado para ambos. ¿Pero cómo?
Haz todo lo que quieras, no hagas nada que no quieras, siempre desde el deseo previo y de acuerdo con la propia escala de valores sexuales; esa es la regla de oro de la sexualidad que plantea Antoni Bolinches en su libro Sexo sabio. En casos como estos, lo que este psicólogo y sexólogo catalán propone (a grandes rasgos, por supuesto que cada pareja tiene sus propias características) es que sólo se tengan relaciones sexuales cuando ambos lo deseen. Lo que de entrada podría parecer que sería poco para el de mayor deseo. Pero curiosamente, lo que paradójicamente puede suceder es que las relaciones se den más seguido. Así es. Si el de deseo pobre se siente libre de rechazar una propuesta, cuando acceda lo hará con genuina disposición y por lo tanto lo disfrutará más, y como el encuentro le fue placentero, buscará repetirlo. Así, lo que de entrada parecía poco para uno y mucho para el otro puede convertirse en un ritmo adecuado para los dos y, además, con un mayor grado de satisfacción.
Resumen del artículo de Vivianne Hiriart publicado en la Revista Plenilunia Num. 23 Climaterio y Menopausia, de diciembre 2007-enero 2008.
¿Cómo es tu vida sexual, eres de las que tiene menos deseo que tu pareja, o al revés? Platícanos cómo resuelves este tipo de conflictos.

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Enviar a un amigoSeguramente tú o alguien de tus amigas o familiares tienen varices. Y es que una de cada diez mexicanas las padece. Son desagradables y puedes avergonzarte por ello, pero más allá de una cuestión de belleza tienen que ver con problemas de circulación en la sangre que pueden ocasionarte serios trastornos en tu salud. Entérate de cómo prevenirlas y, si ya las tienes, aprende a disminuir sus efectos.
La insuficiencia venosa o “várices” es un padecimiento que se asocia principalmente a la mala circulación sanguínea, sedentarismo, herencia, sobrepeso o embarazo. Las várices son una deficiencia que afecta principalmente las venas de las piernas; se forman por un mal funcionamiento de las válvulas de estos conductos, que en condiciones normales son las que ayudan a que la sangre no se regrese y siga su camino hacia el corazón, en dirección opuesta a la fuerza de gravedad. No hay edad para ellas, pueden aparecer a los 15 años o a los 30.
1 Ejercicio: Las personas sedentarias tienen más posibilidades de sufrir várices que quienes llevan una vida activa.
-Elévalas por encima del nivel de tus caderas y apoyándolas sobre un sillón o unos cojines.
-Ponte unas medias con soporte, acuéstate boca arriba, eleva las piernas y descánsalas sobre la pared. Mantén esta posición durante dos minutos para que la sangre fluya de las várices hacia el corazón.
-Acuéstate boca arriba, eleva tus pies hasta el asiento de una silla, y respira lentamente por la nariz. Esto ayuda a que la fuerza de gravedad saque la sangre acumulada en las piernas.
-Si en tu trabajo estás sentada durante muchas horas, dedica dos minutos cada media hora a mover los dedos de los pies dentro de los zapatos, dobla y extiende las piernas. Ponte de “puntitas” cada vez que te sea posible. Levántate y camina unos minutos cada hora.
2 Masajes: Un rico masaje de baja densidad en un spa puede ayudar a mejorar la circulación y eliminar toxinas. Además de que te relajas y sales como nueva.
3 Toma agua: El agua caliente puede ser un gran alivio para las varices. En una tina de baño sumérgelas en agua lo más caliente que resistas durante 2 minutos y posteriormente en agua fría durante 1 minuto. El dolor disminuirá considerablemente.
4 Camina: Una caminata todos los días te vendrá bien. Te recomendamos que camines unas dos cuadras a paso rápido y poco a poco aumenta la distancia.
5 Esencias: Los remedios ancestrales son un gran aliado contra las varices, en especial el romero ya que ayuda a activar la circulación. Unas gotas de aceite y un buen masaje son perfectos.
6 Ropa: El uso de medias elásticas para varices es muy recomendado aun para casos leves ya que a diferencia de las medias comunes éstas ayudan a evitar que la sangre se vaya hacia las venas más pequeñas y cercanas a la piel.
7 Alimentación: La alimentación es importante en el cuidado de las varices. La Vitamina C promueve la circulación, reduce la fragilidad de los capilares y alivia la sensación de pesadez en las piernas. Prueba frutas cítricas, naranja, limón y vegetales verdes.
8 Hidrata tus piernas. Merecen que las consientas con productos de alta hidratación, el roce del pantalón y el clima las vuelve sedientas, una crema corporal con un rico aroma es una opción para consentirlas.
9 Duerme bien: ¿Quieres levantarte con las piernas ligeras como plumas?: Saca los pies entre ocho y diez centímetros por fuera de la cama y déjalos caer un poquito. La presión de las venas se reduce casi a cero y las piernas descansan bastante mejor. Dormir en esa postura facilita el retorno circulatorio y las relaja
10 ¡Sé feliz! Aprende a aceptarte como eres, no dejes de mostrar tus piernas por vergüenza. Date cuenta que nadie más puede cuidar tu cuerpo mejor que tú.
Artículo publicado en la Revista Plenilunia Num. 21 "Ama tu corazón", escrito por Dolores River. La Revista Plenilunia puedes comprarla en Sanborn´s, Comercial Mexicana, Liverpool, Office Depot, entre otros lugares. Si prefieres suscribirte y obtener atractivos obsequios, puedes escribirnos a suscripciones@plenilunia.com

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Enviar a un amigoDefinitivamente, nuestro ajetreado estilo de vida nos ocasiona diversos padecimientos que tarde o temprano afectarán seriamente a nuestra salud si no los atendemos oportunamente.
El estrés, los trastornos del sueño o la migraña, son algunas de las afecciones más comunes y que tal vez tú no sepas que las padeces.
Si sufres de intenso dolor de cabeza que dure de 4 a 72 horas, no soportas los ruidos y te molesta la luz, ten mucho cuidado porque podrías tener migraña.
La migraña se caracteriza por un dolor de cabeza muy intenso, acompañado siempre por náuseas, vómito, mareo e intolerancia a la luz y al ruido. Esta condición aumenta con el esfuerzo físico. Es de suma importancia saber que los factores más comunes que desencadenan este padecimiento son de tipo físico, emocional y ambiental. Algunos estudios demuestran que el 43% de los ataques de migraña están relacionados con los cambios de temperatura.
Sin embargo, hoy en día existen nuevos métodos para el tratamiento de la migraña, dentro de los que se encuentran los llamados Triptanos. Los especialistas señalan que lo más importante es identificar los disparadores del dolor para tener controlada la enfermedad. Si has tenido cualquiera de estos síntomas, te recomendamos acudir de inmediato con el especialista, quien te brindará la mejor atención.
Información publicada en la Revista Plenilunia Num. 18, "Embarazo feliz". La Revista Plenilunia puedes comprarla en Sanborn´s, Comercial Mexicana, Liverpool, Office Depot, entre otros lugares.

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